En el primer experimento demostraremos como se puede imantar un imán cualquiera. Después si os apetece y sobretodo para haber gastado el minuto del video en algo útil, leed la explicación.
Primero. imantar es simplemente aportar las propiedades magnéticas a un objeto que no las tiene. Lo más común es el metal por un tema en su estructura química que permite que sus átomos se alineen de una forma para crear un campo magnético. Bueno, esto es muy difícil y enrevesado, y la verdad es que me gustaría explicaros más pero no se ha descubierto el porqué de la imantación (y también porque lo demás es muy difícil).
Lo básico del experimento es que una de las maneras de conseguir magnetizar el metal es frotándolo con un imán. Y os recomiendo que busquéis dos clases de metal: hierro y acero. Comprobareis que con el hierro cuesta muy poco, pero enseguida se le irán las propiedades, al contrario que el acero, con el que tendréis que insistir mucho (abocad vuestra mala leche en el pobre metal) hasta conseguir que sea un imán, peo después será para siempre (como todo en la vida, cuando más cuesta mejor es el resultado)